
Górecki no estudió música de manera regular hasta llegar a los veinte años de edad, cuando comenzó a estudiar en Katowice.
Górecki está casado con la pianista Jadwiga Ruranska. Tienen dos hijos, uno de ellos, Anna, es pianista y Milkolaj es compositor como su padre.
Consta de tres movimientos:
- El primer movimiento - lento,sostenuto tranquillo ma cantabile - está inspirado en un lamento que data del siglo XV; Su forma es la de un canon lento y prolongado para cuerdas que dura la mitad del total de la obra.
Consta de tres secciones, las dos extremas son un canon a cargo de las cuerdas que enmarca una sección central en la que la soprano, acompañada por la orquesta, canta una lamentación de los Cantos Tysagóra, una colección de la segunda mitad del siglo XV procedente del Monasterio de la Santa Cruz en las Montañas Świętokrzyskie . La perfecta simetría se consigue por la exposición inversa del canon en la segunda sección. Tiene una duración aproximada de 27 minutos, tanto como los otros dos movimientos juntos.
La letra dice así:
Comparte tus lágrimas con tu madre;
Querido hijo, así como siempre te he llevado en mi corazón
Y siempre te he servido lealmente,
Habla con tu madre para tenerla contenta,
Así liberarás mi espíritu herido.
Podemos escucharlo aquí:
http://www.epdlp.com/clasica.php?id=288
y aquí:
Virgen pura, Reina del Cielo,
Protégeme en todo momento
Ave María
Aquí la podéis escuchar, interpretada por la soprano Dawn Upshaw
http://www.epdlp.com/clasica.php?id=289
En 197
3, Górecki oyó hablar de una inscripción garabateada en la pared de una prisión de la Gestapo en Zakopane, situada a los pies de los Montes Tatras, en el sur de Polonia.Las palabras pertenecían a la adolescente de 18 años Helena Wanda Błażusiakówna, encarcelada el 25 de septiembre de 1944.
El compositor lo recordaba así: "Admito que siempre me han irritado las grandes palabras, los gritos de venganza. Quizás si me viera frente a frente a la muerte yo también gritase así; pero esta frase que encontré era diferente, casi una disculpa o una explicación por haberse metido en este lío; busca consuelo con palabras sencillas, pero significativas". Más tarde explica: "En la prisión, toda la pared estaba cubierta de inscripciones que clamaban: 'Soy inocente', 'Asesinos', 'Ejecutores', 'Liberadme', 'Salvadme', etc. Todo era chillón y banal. Los adultos escribían este tipo de mensajes, pero he aquí una chica de 18 años, casi una niña. Ella es diferente. No desespera, no llora, no exige venganza. No piensa en sí misma, en si merece o no este destino. En cambio, piensa en su madre, que es quien experimenta la verdadera desesperación. Esta inscripción es algo extraordinario. Y realmente me fascinó."
Este segundo movimiento, de nueve minutos de duración, está escrito para soprano, clarinetes, trompas, piano y cuerdas. Según el compositor, "quería que el segundo movimiento tuviera un carácter montañoso, no en el sentido del folklore puro, pero sí que recogiera el clima de Podhale... Quería que el monólogo de la muchacha pareciera como canturreado... por una parte casi irreal, pero por otro dominando a la orquesta."
El movimiento se abre con bordón, La–Mi, y un fragmento melódico, Mi–Sol♯–Fa♯, que alterna con caídas repentinas al acorde Si♭–Re♭. Thomas describe el efecto como "casi cinemático... sugiriendo el aire libre de las montañas". A medida que la soprano comienza a cantar, sus palabras son acompañadas por la orquesta, hasta alcanzar el clímax en La♭. El movimiento se concluye con un largo acorde de las cuerdas que dura más de dos minutos sin diminuendo
Vamos a oirlo de nuevo
Soprano: Isabel Bayrakdaraian. Orquesta: Sinfonietta de Cracovia, dirigida por John Axelrod.
Fragmento tomado de "HOLOCAUST - A Music Memorial Film from Auschwitz". Por primera vez desde su liberación se concedió permiso para tocar en Auschwitz y un grupo de importantes músicos fueron conducidos allí para interpretar la música para la película.
- El tercer movimiento, lento, cantabile-semplice, reproduce una canción folclórica escrita en un dialecto del polaco. Es una canción elegíaca de la región de Opole: una madre busca a su hijo, asesinado durante la insurrección silesia de 1919. La música es lenta y contemplativa.
La letra dice así:
Es posible que durante la insurrección
El cruel enemigo le haya dado muerte.
¡Ah, vosotros gente malvada!
En el nombre de Dios, el más Sagrado,
Decidme, ¿Por qué habéis asesinado
A mi hijo.
Nunca jamás
Tendré su apoyo
Hasta la última de las lágrimas de mi cuerpo.
Incluso si mis amargas lágrimas
Formasen otro Río Oder
No podrían devolver la vida
A mi hijo.
Reposa en su tumba
E ignoro donde se encuentra
Aunque continuo interrogando a la gente
Por doquier
Quizás el pobre chiquillo
Repose en una cuneta.
En ese caso reposaría
En un cálido lecho.
porque su madre no puede encontrarlo.
Y vosotras, florecillas de Dios
floreced por todas partes
que mi hijo pueda dormir sueños felices.
Y vosotras, florecillas de Dios/ floreced por todas partes/ que mi hijo pueda dormir sueños felices"
Tras esta estrofa la orquesta vuelve al La menor antes de un "postludio" final en La mayor. En palabras del propio Górecki, "Finalmente, apareció ese invariable, persistente y obstinado 'walczyk' [acorde de La], que sonaba bien al tocarse piano, de forma que todas las notas fuera audibles. Para la soprano, usé una técnica característica de los cantos de la montaña: suspendiendo la melodía en la tercera [Do♯] y descendiendo desde la quinta a la tercera mientras el conjunto desciende paso a paso [en sextas]".
Podemos oirlo aquí:
, teniendo como solista a la soprano estadounidense Dawn Upshaw, que vendió más de dos millones de copias, alcanzando los primeros puestos en las listas de éxitos americanas e inglesas. En todo el mundo se habló de Górecki y Boosey & Hawkes publicó la partitura. Se dijo que la voz de Upshaw sonaba como ‘la de un ángel o un espíritu descarnado’. Tuvo mucho éxito entre los buscadores de nuevas espiritualidades del estilo de la New Age.La radio inglesa "Classic FM” a petición de los oyentes emitía fragmentos de la obra de Górecki, a última hora de la noche, lo que también contribuyó a dotar a esta sinfonía de un aura de música para la relajación y meditación en el umbral de los sueños


